jueves, 13 de octubre de 2011

Mejores Universidades Latinoamericanas

Quacquarelli Symonds (QS), una consultoría en materia de educación, acaba de idear un ranking de las mejores universidades latinoamericanas. La lista completa se encuentra disponible aquí. Los criterios utilizados por la organización incluyen: reputación de la universidad, trabajo de investigación publicado, nivel académico de los profesores y densidad estudiantil. De las 200 mejores universidades, 65 son brasileñas, 35 mexicanas, 25 argentinas, 25 chilenas y 20 colombianas.

Este ranking, vale la pena reiterar, es estrictamente latinoamericano. No nos dice nada respecto al lugar que ocupan estas instituciones a nivel mundial. Al analista Andrés Oppenheimer le preocupa que los latinos no veamos las cosas en la perspectiva adecuada y nos olvidemos de que en materia de educación nos falta mucho por avanzar. Oppenheimer escribe:

Me temo que el ranking regional de QS, que ha generado encabezados celebratorios en Brasil,  conducirá a un peligroso sentido de complacencia. Como la octava economía más grande del mundo, las mejores universidades de Brasil deberían estar entre las primeras docenas de las mejores universidades a nivel mundial. 

En una economía global, las universidades latinoamericanas no deberían compararse unas con otras, sino contra sus competencia en China, Corea del Sur, Singapur y demás países cuyas universidades se encuentran ubicadas entre las mejores 50 del mundo. De otra manera, se estarán midiendo con los de su vecindario y seguirán rezagándose (en comparación con el resto del mundo).

El punto de Oppenheimer es muy válido. La única universidad latinoamericana ubicada entre las mejores 200 a nivel mundial es la Universidad de Sao Paulo. Ocupa el lugar #178 en el ranking del semanario especializado Times Higher Education, el cual se encarga de medir este tipo de cosas.

Las 10 mejores universidades latinoamericanas, según el ranking de QS, son:




LugarNombrePaís


Calificación
1Universidade de São PauloBrasil


100.0
2Pontificia Universidad Católica de ChileChile



99.6
3Universidade Estadual de Campinas (Unicamp)Brasil



94.7
4Universidad de ChileChile



94.0
5Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)México



92.1
6Universidad de los AndesColombia



84.7
7Tecnológico de Monterrey (ITESM)México



83.0
8Universidad de Buenos AiresArgentina



82.1
9Universidad Nacional de ColombiaColombia



79.5
10Universidade Federal de Minas GeraisBrasil



79.1

miércoles, 12 de octubre de 2011

Segunda Recesión en EU Inminente según el ECRI

El Instituto de Investigación del Ciclo Económico (ECRI, por sus siglas en inglés) es una organización independiente que se dedica a estudiar las fluctuaciones de la economía estadounidense. Esta organización se ha ganado el respeto de la comunidad financiera gracias al rigor y objetividad de su trabajo analítico así como a su buen récord al predecir puntos de inflexión en el ciclo de negocios (es decir, predecir si la economía estadounidense pasará de crecimiento a contracción y viceversa).

Las noticias publicadas por el ECRI en un reciente comunicado son negativas, aunque no sorprendentes. Lakshman Achuthan, jefe del mencionado instituto, comentó:

Esto ya está hecho. Vamos a una recesión. Hemos sido muy objetivos en cuanto a llegar a esta conclusión, pero la semana pasada anunciamos a nuestros clientes que vamos a una recesión. Esta es la primera vez que lo digo en público. Un amplio rango -no es basado en un solo indicador- esto es basado en docenas de indicadores para los EU -hay contagio entre esos indicadores hacia el futuro que únicamente se ven al inicio de una recesión en el ciclo económico. Estos indicadores líderes, que son objetivos... presentan un patrón que se presenta al iniciar una recesión, y eso es lo que indican ahora.
Una recesión es un proceso, y creo que mucha gente no comprende eso; ellos buscan dos trimestres de PIB decreciente. Pero una recesión es un proceso donde las ventas decepcionan, entonces cae la producción, cae el empleo, cae el ingreso, y luego las ventas. Ese círculo vicioso ya comenzó. Hay que ver los factores que proyectan eso, que son indicadores diferentes -no hay uno solo- todos están mal. El Índice Líder Semanal... dice inequívocamente que es recesión. El Índice Líder de Largo Plazo, que mide un rango más amplio, dice recesión. Los indicadores del sector servicios, servicios no-financieros, donde trabajan 5 de cada 8 estadounidenses, va para abajo. La manufactura se está contrayendo. Las exportaciones se están colapsando. Esta es una combinación mortal, no vamos a escapar. Es una recesión.
John P. Hussman (a quien ya hemos citado anteriormente) ofreció en su anterior comentario semanal análisis sobre este tema. También ofreció su opinión, salpicada con algo de sarcasmo, sobre la razón por la que la economía estadounidense no ha podido encaminarse a una recuperación sostenible:

La impresión que tengo es que la propagación de miedo de parte de los "expertos" financieros de Wall Street, que sólo buscan proteger sus propios intereses, está a punto de volverse ensordecedora. Sería una catástrofe, una total catástrofe, no, sería el Armagedon, dejar caer el sistema financiero global -¡caer!- porque el mundo como lo conocemos colapsaría, tan seguro como la noche sigue al día, si los que compraron bonos, quienes a conciencia y voluntad tomaron riesgo e invirtieron, tienen que sufrir pérdidas. No podemos, en una sociedad pensante, permitir que los tomadores de riesgo, quienes hicieron préstamos descuidados y malas inversiones, incurran pérdidas. Debemos, a todo costo, desviar dinero lejos de la salud, educación y ayuda social para salvar a estas compañías de la ruina, porque ni la salud ni la educación ni la ayuda social existirían si no salvamos el sistema financiero del inconcebible derrumbe. No tenemos opción alguna. Son demasiado grandes para dejarlos caer, y no podemos dudar -deben ser salvados, por el bien de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos, por nuestra libertad, por la bandera, para honrar el legado de nuestros antepasados, para que los Campeones del Capitalismo Desfigurado puedan continuar ejerciendo su vital papel con impunidad, sin ser limitados por el sistema de incentivos o las consecuencias que bajo otras circunstancias le permiten al capitalismo funcionar en la práctica.  
Creo que debemos enfatizar -al acercarnos a la recesión- que no debemos culpar al capitalismo o a los mercados abiertos de lo que está pasando. Aquí sólo tenemos una caricatura de los mismos. Tenemos un sistema que constantemente busca abandonar el papel propio del gobierno en los mercados- el de la regulación efectiva del riesgo- y busca sustituirlo con el peor -absorber las pérdidas de aquellos cuyas pérdidas no deben ser absorbidas, y perseguir políticas en favor de la creación constante de burbujas especulativas y la aversión por los ajustes económicos requeridos, en vez de la asignación productiva de capital.
... Culpar nuestros males económicos en los mercados abiertos es un insulto al que por siglos ha probado ser el sistema económico más efectivo para crear prosperidad y elevar nuestros niveles de vida. Sería sabio erradicar la política de rescates incesantes y distorsiones monetarias si queremos que esa esperanza persista.

domingo, 9 de octubre de 2011

Igualdad y Crecimiento: El Enlace Socio-Económico

Se puede encontrar en el sitio web del Fondo Monetario Internacional (FMI) un recién publicado artículo de investigación que examina la relación entre la igualdad de una sociedad y el crecimiento económico de la misma. Los resultados presentados en este trabajo de investigación apoyan la noción generalizada de que un sistema económico abierto (léase: capitalista) requiere, por definición, de un rango de desigualdad. Pero si el nivel de desigualdad sube demasiado, éste factor se convierte en un lastre que afecta el crecimiento económico de la sociedad.

La razón por la que siempre existirá un grado mínimo de desigualdad económica en las sociedades capitalistas tiene que ver con la estructura del mismo sistema. Específicamente, con la forma en que recompensa a los ganadores y con la forma en que dichas recompensas sirven como incentivos para los individuos. 

El capitalismo recompensa a individuos que generan ideas productivas y las implementan en el mundo real. Por idea productiva se entiende una idea para un producto o servicio nuevo que satisface una necesidad de la población de manera más eficiente de lo que se hacía anteriormente. O bien, como una mejora que ayuda a proveer un bien o servicio ya existente a menor costo en tiempo, dinero, etc.

El aumento de productividad logrado gracias a las ideas generadas e implementadas por los emprendedores benefician a la población en general porque le permiten a ésta disfrutar de beneficios que antes no estaban disponibles, o le permiten disfrutar de dichos beneficios a menor costo. La recompensa del individuo emprendedor es una parte de ésos ahorros o beneficios.

Ésas recompensas sirven de incentivos para que más agentes económicos de la sociedad busquen generar e implementar más ideas productivas. Lo interesante del caso es que, debido a la naturaleza humana, para la mayoría de nosotros un incentivo económico de este tipo funciona mejor cuando nos permite diferenciarnos del resto de la sociedad. En el ramo de la psicología hay gran cantidad de estudios que confirman que el estatus es un factor de gran importancia para los individuos. Si al generar una idea productiva sé que tendré una recompensa que incrementará mi estatus social y/o económico respecto al del resto de la población, eso me motiva a generar más ideas.

Y ésta es la principal razón por la que una sociedad capitalista "sana" que puede jactarse de tasas de crecimiento positivo de manera consistente requiere de un cierto nivel de desigualdad. Pero la relación entre desigualdad y crecimiento económico a largo plazo no es monotónica. Es decir, algo de desigualdad es buena para las sociedades capitalistas, pero también se puede tener demasiada desigualdad, en cuyo caso la salud económica de la sociedad sufrirá.

El artículo del FMI menciona:
La desigualdad importa para el crecimiento y otras dimensiones macroeconómicas, en todos los rincones del mundo. Basta con observar el papel que la desigualdad parece haber ocupado en crear la desafección que subraya gran parte del descontento en el Medio Oriente. Y, desde una perspectiva histórica, el incremento en la desigualdad de ingreso en los EU en décadas recientes es impactantemente similar al incremento que ocurrió durante los años 1920's. En ambos casos existió un boom en el sector financiero, los pobres pidieron mucho dinero prestado, y una gran crisis financiera siguió. La reciente crisis económica global, con sus raíces en los mercados financieros de EU, puede haber sido resultado, por lo menos en parte, del incremento en desigualdad. Con creciente desigualdad en EU y otras economías importantes, la relación entre desigualdad y crecimiento toma mayor importancia.
Un reconocido economista del M.I.T., Daron Acemoglu, también explora la relación entre desigualdad y crecimiento en su trabajo Economic Origins of Dictatorship and Democracy. Acemoglu buscó crear, basándose en la disciplina de economía política y en evidencia disponible, un modelo matemático que sirva para determinar bajo qué condiciones es más fácil ver florecer un sistema democrático. Él llega al mismo resultado que el mencionado por el artículo del FMI. Por un lado, existe un nivel de desigualdad que es conducivo a la democracia, ya que si no existe demasiada diferencia entre ricos y pobres, los ricos no tienen demasiado qué temer de darle poder político a los pobres, ya que la posible redistribución de riqueza no será tan grande. Por el contrario, si existe demasiada diferencia entre ricos y pobres, existe entonces en la sociedad una constante tensión, donde los pobres tienen gran necesidad de ganar poder político (aún por medios violentos) y los ricos se ven más amenazados por el prospecto de que los pobres obtengan poder político, por lo que son menos reacios a utilizar represión para mantener el status quo donde sólo los ricos tienen poder político. Esta tensión e incertidumbre, sobra decirlo, no es el ambiente ideal para emprendedores e inversionistas. Aquí es donde la desigualdad resulta perjudicial para los prospectos económicos de un país.

Existen otras historias que se pueden tejer de los resultados obtenidos del estudio de la relación entre desigualdad y crecimiento económico. Por ejemplo, cuando los pobres son demasiado pobres, no se sienten parte de la sociedad en la que viven, no están comprometidos con ella de ninguna forma. Sienten que la sociedad no les dá nada, por lo que no sienten obligación alguna hacia ella tampoco. Esto conlleva a una falta de incentivos para pagar impuestos, obedecer la ley, o trabajar y producir dentro del marco legal. Y es un hecho que las actividades económicas que se llevan a cabo al márgen de la ley son, por definición, poco eficientes. Todo esto es un lastre para la economía de esa sociedad en su conjunto.

Este tema es de gran relevancia para las economías latinoamericanas. A pesar de que varios países del lado sur del continente americano han visto tasas de crecimiento positivas en años recientes, persisten grandes niveles de desigualdad que pueden volverse altamente problemáticos en el mediano plazo si no se les brinda la atención que requieren. 

Citando de nuevo del artículo del FMI:
De manera algo sorprendente, la desigualdad de ingreso sobresale por la fuerza y robustez de su relación con la duración de períodos de crecimiento: una disminución de 10% en desigualdad incrementa la duración esperada de un período de crecimiento por 50%. El efecto es grande, pero es el tipo de mejora que un número de países han observado durante períodos de crecimiento. Estimamos que reducir, por ejemplo, a la mitad la diferencia en desigualdad entre latinoamérica y Asia emergente tendría como resultado más que duplicar la duración esperada del período de crecimiento en latinoamérica.